Las mujeres migrantes, procedentes de otros países y culturas suelen tener dificultades a la hora de conseguir tener relaciones con las personas del entorno y también de conseguir un trabajo. Por un lado, se encuentran con un mercado
laboral que sigue discriminando a las mujeres, pero a esto hay que añadir los prejuicios y estereotipos que hay en torno a la contratación de mujeres pertenecientes a otras culturas y procedencia. Es decir, sufren la llamada “triple discriminación” que sufren las mujeres inmigradas: por ser mujeres, por ser inmigrantes y por ser trabajadoras. Y muchas veces la comunicación es una traba más que se suma a esta situación. La forma en que cada persona se comunica e interpreta la comunicación es, en gran parte, aprendida en su medio: cada sociedad, cada cultura, cada familia y, por último, cada persona, va modulando el cómo comunicarse y cómo interpretar los mensajes comunicativos en función de su “marco de referencia”.
Se pretende, por tanto, reconvertir los procesos migratorios en aras de conseguir que para muchas de ellas sea una nueva oportunidad en varios sentidos. Los procesos migratorios femeninos dan la posibilidad de reformularse como persona y como mujer en un nuevo contexto social.
Nos proponemos mejorar la calidad de vida de las mujeres participantes mediante una mejor capacitación para la participación social y, en particular, para la comunicación. Fomentar la autoestima, confianza y otros aspectos personales, tales como habilidades comunicativas y sociales, además de fomentar que se conviertan en protagonistas activas de su propio proceso deinserción lingüística, en el país de recepción y en su vida en general.
Se quiere fomentar una redefinición progresiva de los espacios de identidad tanto privados como grupales y por medio del conocimiento de las dinámicas interculturales ayudarlas a superar lo que se pueden considerar “falsas barreras” socio-culturales.
Desarrollar las relaciones que se irán tejiendo entre las mujeres, ayuda al trabajo de la mejora de la autoestima en un ambiente de confianza y de complicidad, sin las cuales no se puede fomentar la sostenibilidad de lo adquirido.
Para la consecución de estos objetivos, realizaremos clases de español para mujeres migrantes con problemas de inserción lingüística. Las clases de español estarán acompañadas de aprendizajes transversales, ya que incluiremos un espacio para el desarrollo personal y la integración mediante la inclusión de “la hora del té”, una actividad que consiste en hacer charlas
informales en las que las participantes, con la idea de practicar lo aprendido en las clases de español, tengan un espacio donde compartir experiencias, reflexionar sobre asuntos que las competan, etc. Este espacio fomentará la creación y el establecimiento de una red de apoyo entre las participantes, que contribuya a crear un ambiente proclive al correcto  aprovechamiento de las clases.

Asociación Entrelazados

Tenerife

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